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PsycotiC

Un fénix sobre llamas de bronce

¿A qué viene ese título? Pues bien, me apetecía desempolvar esto, revivirlo de entre sus cenizas, y qué mejor forma de hacerlo que un acontecimiento histórico: ¡Nuestra primera medalla olímpica en esgrima!

Tras un reñido combate (3-3,6-6, y 7-7 creo) y en el último momento del desempate, José Luis Abajo (Pirri) nos consiguió la medalla de bronce en esgrima frente a Hungría.

Bueno eso es todo lo que puedo decir. ¡Os dejo con el momento del esperado y tenso final!

 

No aprendas, memoriza.

Justamente hoy han acabado todos los exámenes que tenía que hacer en la ESO, y me he dado cuenta de una cosa. El objetivo de esta educación no es que aprendamos. Llegados a cierto punto, es incluso contraproducente para el estado, ya que no se necesitan artistas (cosa que yo quisiera ser), filósofos o pensadores, sino obreros baratos, camareros para servir la comida a quien la pueda pagar, etc.

El sistema de exámenes (y que conste que no puedo ofrecer un sistema de aprendizaje mejor), no premia la inteligencia, sino la memoria. Una persona incapaz de memorizar, o que necesita más tiempo, se verá perjudicada por los estudios, o incluso perderá su vida personal en pro de sacar mejor nota en los exámenes. Luego, llegados a cierto punto, el individuo olvidará todo, decidirá dejar de estudiar, ponerse a trabajar y servir a la sociedad. Una tarea encomiable, pero que lo volverá a sumir en una ignorancia casi absoluta. Al no utilizar ciertos datos, sus nociones de historia, de geografía, de matemáticas, de lingüística, etc. irán desapareciendo para que solamente quede lo que esa persona utiliza a diario.

¿Dónde está el problema?, nos preguntamos. El mayor problema de este sistema es que, una vez arraigados en una profesión, en un lugar, se acabará nuestra vida. Una persona de 40 años no podrá dar un cambio radical a su vida, rememorar todo lo que estudió en su época y dedicarse a otra cosa, por lo que quedará atrapado en una rutina que ya le aburre el resto de su vida.

Loneliness

Despiertas. Miras a tu alrededor. Si hubiera algo, para ti sería algo alentador. Ni un verde prado que te evoque esperanza; ni una habitación que te mantenga seguro; ni un cómodo lecho donde, hasta hace segundos, dormías; ni tan siquiera un rudo suelo que te sostenga, evitando que caigas.

Tan solo ves tu propia soledad.

Tu alegría, tu familia, tus amigos, etc. Son inexistentes. No hay absolutamente nada a tu alrededor, nada más que un sentimiento que lo absorbe todo.

Soledad.

Una gran duda es por que los sentimientos negativos siempre son mayores. Yo creo que se autoalimentan. Mientras la alegría o el amor te ciegan, y evitan que veas las cosas, la tristeza o el odio hacen que las veas, pero solo a medias. Por supuesto, todo tiene una parte buena y una parte mala, pero la parte buena es mucho más difícil de ver. En una sociedad con problemas de estrés, ansiedades, depresiones, etc. son más comunes los sentimientos negativos, que nos hacen ver la parte pesimista y depresiva de las cosas, en lugar de la parte optimista. Y, aunque seas alegre y feliz, los mismos sentimientos que te deberían hacer ver las cosas buenas, y cegarte de lo malo y lo triste, te ciegan de la realidad y sólo te hacen ver lo que quieres ver. Por esas razones, la parte buena de las cosas suele ser más difícil de ver. Solamente puedes verla si te abstraes de todo sentimiento, si dejas la mente en blanco y lo olvidas todo. Aún así, aún olvidando tus sentimientos, olvidandote de ti y de tu mente, nunca verás únicamente la parte buena de la realidad, sino que verás ambas.

-Jamás se podrá pintar el Ying de blanco, ni el Yang de negro. Al final, las cosas son realidad, y no hay bondad, ni maldad puras.

We Are The Strange

Todo el mundo conoce youtube, ¿no?

La mayoría de los vídeos son cosas que sube la gente por recordar un momento, vídeos caseros, frikadas varias, etc. pero actualmente, hay una minoría dispuesta a resistir la destrucción de una idea tan buena como youtube. Así, hay canales que se han convertido en una especie de escuelas prácticas que enseñan de todo (desde acrobacias varias a cargar un iPod con una patata), grandes y pequeñas empresas de animación que muestran sus trabajos gratuitos, etc.

¿A qué viene esto? os preguntaréis. Pues bien, hoy he estado como loco por youtube buscando alguna cosa entretenida para ver, y me he encontrado con una película de animación, con un guión muy al estilo Sci-Fi de toda la vida. Al ver la película la primera impresión fue fijarme en que dura nada menos que 87 minutos (si a alguien no le gusta el fútbol, ya tiene algo que ver mientras). Tras unos minutos, he visto que su guión y su estilo son una mezcla entre Blade Runner (mítico del género) y alguna que otra idea de Jumanji (por raro que suene). La película narra la vida de los personajes de un juego, en un mundo muy artificial, impersonal e hinóspito, que evoca la imagen de las ciudades futuristas de toda la vida. Una animación excelente, una ambientación muy buena, y un agumento, a priori, bastante bueno. Os la recomiendo debido a que además es gratis y cómoda de ver, pero armaos de paciencia porque está en inglés subtitulado al español, y es un poco difícil de seguir.

Aquí la película:

 

El enlace, por si el vídeo no se ve:

http://es.youtube.com/watch?v=Obj7aABcluI

American Psycho!

¿Qué nos viene a la cabeza cuando nos presentan la imagen de un niño disparando un arma? Yo siempre pienso en esa grotesca potencia, ídolo y ejemplo de todas las naciones de occidente: Estados Unidos.

Sus películas, sus series y sus productos nos venden la cortina de humo del americano medio: una persona proporcionada, fuerte, hermosa y trabajadora, que siempre ayuda a los demás, etc. Pero la realidad es distinta. El país está asolado por la obesidad, y se ha convertido en una especie de cuartel, lleno de milicia competitiva, que se mata, se traiciona y se mutila tan sólo por alcanzar fama y obtener dinero. El estadounidense medio adora ir a la tienda de armas, presentar una licencia demasiado fácil de obtener, y salir de allí disparando sin troche ni moche a todo el que se meta en sus asuntos. Esta 'filosofía' competitiva y obsesa por la autodefensa lleva existiendo desde la independencia de Estados Unidos, y al parecer nadie se da cuenta de que, además de obsoleta, es un círculo vicioso, que crea a la par atacantes y defensores. Una especie de grotesco juego de tablero.

Matanzas, una alta criminalidad, un número de muertos desorbitado y otros muchos factores demuestran que Estados Unidos es un país que, lejos de mantener la seguridad con un sistema de autodefensa con mucho exagerado, crea una generación territorial, antisocial y paranoica, dispuesta a todo para mantener su 'seguridad'.

Libertad, horrible libertad.

Cada día se hace más difícil ser libre y tomar tus propias decisiones. El crecimiento de la población trajo consigo la creación de la sociedad. Mientras la segunda se moderniza, el ser humano, que podría ser denominado el ’cliente’ de esta sociedad (por el hecho de que, supuestamente, está hecha para él), sigue igual de inteligente que hace miles de años, cuando los primeros ’Homo Sapiens’ se cruzaron con los últimos ’Homo Neanderthalensis’ (supuestamente), o peor que entonces.

Supuestamente, ésta sociedad ha sido creada para hacer nuestra vida más cómoda. Por simplificarnos las cosas ante todo. Pero todo eso solamente es una apariencia, pues, a medida que crecemos, más cosas dependen de nuestras decisiones. Cuando decides qué estudiar, en qué trabajar, etc. te juegas tu futuro. Más tarde, cuando decides casarte, tener hijos, formar una familia... te toca decidir no solo tu futuro, sino el de la persona que está junto a ti, el de tus hijos, etc.

Por eso, la sociedad, lejos de cumplir su objetivo, de hacer la vida y la existencia de nuestra especie más llevadera, con menos responsabilidades, y más placentera, coloca cada día, cada hora, más peso sobre nuestros ya cargados hombros. Y sean quienes sean los que modelan esa sociedad, y, por ende, nuestras vidas, no parecen preocuparse por personas a quienes no conocen.

Desde aquí, en la silla, frente a un ordenador, en una casa que ni yo sabría situar con exactitud, os pido un voto de sinceridad: ¿De veras alguien se cree que, quien sea que modela nuestras vidas, se preocupa por lo que nos pase a nosotros?